En playasdetrafalgar.com tenemos
el placer de presentaros a uno de los último
artistas que ha elegido Los Caños
de Meca como lugar de inspiración
y residencia: Pablo Yañez.
Tras realizar estudios de Historia del
Arte en la Universidad de Sevilla, Pablo
Yáñez Mira (Sevilla, 1975)
se dedica a la pintura de forma autodidacta.
Complementariamente, ha colaborado como
ilustrador en prensa escrita y en la creación
de murales para escenificaciones musicales.
En
su obra se reconocen numerosas técnicas:
desde dibujos a grafito sobre papel, hasta
lienzos donde juegan pinturas con arenas,
tierras, alquitranes, harinas, hojas, piedras
o bellotas.
De igual forma, trabaja con óleos,
acrílicos, pigmentos, resinas, barnices
y demás. Ha trabajado sobre numerosos
soportes: lienzo, cartón, papel,
maderas o escayolas.
Su pintura tiene que ver con el
mundo de las emociones y sentimientos propios
del ser humano, “de eso que se
encuentra de la piel hacia adentro y que,
en la mayoría de los casos, ni siquiera
tiene nombre ni palabras”.
Del mismo modo, podemos encontrar en su
obra paisajes que no son paisajes,
escenas mitológicas
distorsionadas para llevarlas a intereses
puramente personales, obras parcialmente
figurativas, pinturas atmosféricas,
escenarios submarinos,
o sencillamente, ilustraciones para
cuentos.
Además, la pintura de Pablo Yáñez
extiende sus raíces a la literatura
y a la música. De aquí
sale gran parte de su obra, donde se encuentran
por ello referencias a Rafael Alberti, a
de Saint-Exupéry, a Dostoievski y
a Sábato, a Pessoa y a su Alberto
Caeiro, a los textos clásicos que
abordan la mitología mediterránea,
a grandes obras escritas y a textos ni tan
siquiera publicados, a la música
de Ligeti como a la de Arvö Part, y
a un largo etc.
Su trabajo ha sido expuesto por
gran parte de la geografía andaluza,
como Sevilla, Málaga, Cádiz
y Huelva, teniendo en proyecto saltar a
Portugal.
En
esta nueva etapa, Pablo Yáñez
ha trasladado su estudio a Los Caños
de Meca, donde reside actualmente:
“La decisión de venirme la tomé
por varios factores. Entre ellos está
que aquí tengo toda la soledad y
tranquilidad que necesito para trabajar,
rodeado además de un paisaje idóneo.
En parte, mi pintura tiene que ver con el
entorno: a veces ha bebido de las piedras
y de los arboles, de los campos y los jardines,
y sobre todo ha bebido del agua…”.
Del mismo modo reconoce que “la idea de
trabajar en plena naturaleza me atraía
cada vez más. Aqui hay playas, calas,
mar y arena, hay campos y bosques de pinos,
el cielo es enorme, hay luz y hay silencio.
Creo que, hablando de parajes naturales,
poco más se puede pedir. Así
que considero que poder pintar en la misma
playa, aquí en Trafalgar, o bien
desde allá arriba, en el parque natural,
como si fuera la misma Torre de Meca, es
un verdadero lujo y fuente de trabajo. ”.
A día de hoy, parte de su obra
puede verse en su estudio de la
casa donde reside, muy cerca del
faro de Trafalgar. Del mismo modo, hasta
la fecha, mantiene una exposición
casi permanente en El Palomar de
la Breña, antigua Hacienda
del siglo XVlll (hoy día hotel rural),
situado en pleno Parque Natural de la Breña.
Para más información sobre
su obra o contacto, visita la web www.pabloyanez.net